fbpx

ODONTOPEDIATRÍA

La odontopediatría es esencial y la base de la filosofía de nuestra clínica, ya que es el inicio del crecimiento guiado de la boca, el cual da lugar a un desarrollo facial correcto. Nuestros pacientes adultos, que algunos son padres en tratamiento de Orthotropics, ahora son conscientes de la importancia de una intervención temprana en sus hijos y saben que es la opción correcta para tener una boca sana y equilibrada desde pequeños.

¿Qué quiere decir una boca sana y equilibrada? Pues una boca sin caries, sin encías inflamadas y con una correcta higiene. Además, nuestra mandíbula define cómo somos predeterminando nuestra mordida, nuestra respiración y nuestras posturas. En definitiva, la boca interviene en nuestra forma de ser.

En Clínica Pedroche realizamos revisiones a partir del nacimiento de los primeros dientes. Resulta fundamental esta práctica, pues ya se puede empezar a observar su distribución y colocación, teniendo en cuenta sus hábitos y alimentación, que también afectan al resto del cuerpo.

INICIO > TRATAMIENTO > ODONTOPEDIATRÍA

ODONTOPEDIATRÍA

¿QUÉ ESTUDIA LA ODONTOPEDIATRÍA?

La odontopediatría u odontología pediátrica es la especialidad de la odontología encargada de diagnosticar y proporcionar cuidados bucodentales, tanto preventivos como curativos, a los bebés y niños hasta la pubertad.

La prevención en la salud dental de los niños, es indispensable, no solo para evitar problemas inmediatos, sino también para combatir la aparición de diversas alteraciones en edad adulta. Enfermedades que después serán mucho más difíciles de revertir.
Se ha extendido la falsa creencia de que los problemas relacionados con los dientes de leche se solucionan por sí solos tras la caída de los mismos y la aparición de los permanentes. Pero nada más lejos de la realidad.

Por ello, el odontopediatría vigila las patologías más comunes en los niños como:

  • Traumatismos.
  • Caries provocadas por el abuso de zumos y azúcar en la alimentación.
  • Excesivo uso del chupete.
  • Chuparse el dedo.
  • Deglución atípica.
  • Problemas del lenguaje por la falta de espacio.
  • Maloclusión.
  • Sonrisa gingival.

Su objetivo es fomentar un crecimiento dental y facial armónico con una boca saludable y una oclusión estable que proporcionen al niño un paladar ancho con espacio para la lengua y una respiración nasal cotidiana.

La colaboración y concienciación de los padres es la otra mitad del trabajo de la odontopediatría porque en esta etapa los mejores observadores son ellos, sobre todo en lo referente a sus hábitos como el ronquido nocturno, los problemas en el lenguaje o la respiración bucal.

Ante todo, la odontopediatría se basa en dos pilares fundamentales:

  • Enseñar a los niños, junto con la ayuda de los padres, la importancia de mantener una buena higiene dental para que después, cuando sean mayores, lleven unos correctos hábitos orales. Dar recomendaciones dietéticas sobre alimentos perjudiciales o realizar en consulta el análisis de factores individuales de riesgo para evitar caries y problemas de encías.
  • Velar por el correcto desarrollo de la boca, mejorando la estética facial. Diagnosticar y tratar la causa de la falta de espacio en las bocas a edades tempranas permite mejorar la respiración o la masticación entre otras causas. Un niño que respira bien descansa mejor. El sueño aporta recuperación a nuestro cuerpo y regula el sistema endocrino, el sitema inmune y neurológico, por lo que aportamos salud con la prevención de diabetes, hipertensión, apnea obstructiva del sueño en edades adulta.

Para este último cometido contamos con Orthotropics, un método revolucionario, indoloro y mínimamente invasivo que estimula una correcta alineación dental y un perfil del rostro más estilizado y simétrico.

Esta metodología fue creada por el doctor John Mew en Inglaterra y hasta el momento es el único tratamiento capaz de solucionar la mayoría de los problemas bucodentales desde su origen, una vía aérea comprometida. Consta de aparatos invisibles que se colocan en ambos maxilares potenciando el crecimiento de la mandíbula y el paladar, lo que recoloca los dientes sin la necesidad de extracciones y fortalece la musculatura facial provocando cambios estéticos que generan una belleza más armónica de la cara.

Acompañada de fáciles ejercicios de respiración y deglución mejora la postura de la cabeza, el cuello y la lengua, y soluciona obstrucciones respiratorias y la apnea infantil. Algo que redunda en mayores rendimientos deportivos y un aumento de la oxigenación del cuerpo.

Sobre todo, se recomienda el uso de Orthotropics durante la primera infancia, entre los 5-7 años, para poder guiar de una mejor manera ese crecimiento facial, aunque también se puede llevar a cabo en otras edades más avanzadas.

Además de Orthotropics, en Clínica Pedroche también ofrecemos otros tratamientos innovadores dentro de la odontopediatría que buscan el bienestar y el óptimo estado de salud de los niños:

  • Obturación o empaste. Una vez que el diente se ha deteriorado, al descomponerse los azúcares por los ácidos de la boca, solo es posible hacer frente a las caries limpiando el tejido dañado y reponiéndolo con materiales blancos muy miméticos, siendo el mismo procedimiento que se hace en los adultos.
  • Pulpectomía. Como los dientes de leche tienen unos canales muy amplios, una vez que hay caries, están evolucionan muy rápidamente, implicando el nervio. Podría decirse que es la endodoncia infantil al limpiar la pulpa o nervio del diente de leche, sustituyéndolo por un nuevo material biocompatible, cuando ha sufrido una caries muy profunda.
  • Selladores. Es la tarea preventiva por excelencia en la odontopediatría. Es el relleno de las fisuras que cruzan la superficie de las muelas, donde se queda la saliva con los ácidos adherida. Por ello surgen las caries en estos surcos. Es totalmente indoloro y se usa para preservar los dientes libres de caries.
  • Ortodoncia infantil. Popularmente conocidos como brackets, es un tratamiento de alineación dental que se coloca durante la pubertad, consigue alinear dientes y cerrar diastemas pero requieren continuidad y retención hasta el final del crecimiento.
  • Remineralización. Una técnica preventiva que sirve para fortalecer los dientes y tratar caries iniciales en pacientes con riesgo de caries.
  • Traumatismos. Conocedores de que la infancia y la adolescencia son etapas proclives a sufrir impactos o traumatismos dentales. En caso de sufrir un golpe o fractura es indispensable acudir al dentista lo antes posible. Ello determinará la salvación del diente roto porque los odontopediatras somos las personas que podemos proteger el la fractura o fijarla para evitar daños mayores que afecten al nervio. En los servicios de urgencias, normalmente no son conocedores de estas técnicas y salvo prescripción analgésica no pueden dar otros tratamientos al no contar con medios.
  • Maloclusiones. Desarrollar a edades tempranas las bocas permite la alineación natural de los dientes, dando sonrisas amplias, mejorando la masticación y la respiración. La única técnica que consigue con expansión espacio para la lengua es Orthotropics, ya que aparatología de brackets o férulas invisibles no consiguen el desarrollo que precisa la vía aérea y la lengua.
  • No agregar azúcares o edulcorantes al biberón del bebé.
  • Debe abandonarse poco a poco el uso del biberón a partir del año y definitivamente cuando aparezcan los primeros dientes.
  • El chupete debe ser retirado progresivamente desde el primer año y para siempre antes de los 16 meses.
  • No dar al niño alimentos azucarados entre las comidas.
  • Evitar que consuma alimentos pegajosos.
  • Aún cuando no hayan aparecido los dientes, limpiar la boca y las encías del bebé con una gasa húmeda tras la toma de leche.
  • Habituar al niño a lavarse los dientes tras cada comida desde que sea autónomo (6-8 años). Antes deben hacerlo los padres.
  • Usar el hilo dental en cuanto exista contacto entre los dientes.
  • Para evitar fluorosis (alteración del esmalte por exceso de flúor), no utilizar pastas dentales con flúor antes de los seis años o usar después flúor que no sea de alta concentración. 
  • Prevenir que el niño se muerda las uñas u objetos y se chupe el dedo.